BIOPARC Fuengirola ha sido testigo de un acontecimiento histórico: el nacimiento de la primera cría de tapir malayo (Tapirus indicus) en España. En la madrugada del sábado 29 de marzo, a las 03:20 horas, Rawa trajo al mundo a su pequeña cría tras 13 meses de gestación. Este hito no solo representa un éxito para el parque, también es un logro clave dentro de los programas internacionales de conservación de esta especie en peligro de extinción, cuya población no supera los 2.500 ejemplares.
Un nacimiento que se hizo esperar y un seguimiento sin precedentes
Hace más de un año, la llegada de Mekong, un joven macho, trajo nuevas esperanzas para la reproducción del tapir malayo en BIOPARC Fuengirola. La adaptación a su nuevo entorno y su vínculo con Rawa dieron pronto señales positivas, con continuas cópulas observadas por sus cuidadores.
Sin embargo, el nacimiento de la cría se hizo esperar mas de lo previsto. La gestación de los tapires malayos esta descrita en las gestaciones en cautividad alrededor de los 13 meses: de 390 a 410 días. No hay datos más precisos, pero es frecuente que las gestaciones tan largas se aparten un poco de las normas. Afortunadamente el equipo de Bioparc tiene un entrenamiento especial con Rawa que ha permitido realizar ecografías hasta los días previos al parto, pudiendo asegurar que el embarazo discurría sin problemas.
El parque ha captado imágenes inéditas del parto, mostrando la belleza de este momento único en la naturaleza
Finalmente, en la madrugada del sábado 29 de marzo, tras 424 días de embarazo, llegó el esperado momento. Gracias a un monitoreo constante, el parque ha registrado imágenes inéditas del parto, documentando cómo Rawa trajo al mundo a su cría y comenzó a cuidarla desde el primer instante. Las imágenes captadas muestran la fuerza y ternura de este proceso natural, destacando la belleza de una de las especies más desconocidas y amenazadas del planeta.
“Tanto la cría como la madre están estupendamente. Desde el primer momento, la cría ha sabido localizar la mama de su madre para alimentarse, un gesto clave para confirmar que todo va bien. En este momento todo el equipo técnico nos encontramos controlando, tanto presencialmente como a través de cámaras, la evolución de la cría. Va cogiendo peso y agilidad a la hora de seguir a su madre; responde a sus caricias y continúa amamantándose. El siguiente paso, si todo sigue esta tendencia, será su salida al exterior”, explica Javier Vicent, responsable de Zoología en Bioparc Fuengirola.
Una madre ejemplar y un futuro esperanzador
Desde el nacimiento, Rawa ha demostrado ser una madre excepcional; un comportamiento especialmente significativo dado que es primeriza. Nada más dar a luz limpió a su cría y adoptó la postura perfecta para facilitar la lactancia. En estos primeros días los miembros de los departamentos de Veterinaria y Zoología han observado con satisfacción cómo el pequeño tapir sigue a su madre, responde a sus estímulos y se adapta con éxito a su entorno.
La cría aún no ha sido pesada ni se ha determinado su sexo, pero se estima que, siguiendo los estándares de la especie, su peso al nacer ronda entre 8 y 10 kilogramos. Como ocurre en todos los tapires malayos, su pelaje presenta un patrón de manchas y rayas blancas sobre un fondo marrón oscuro, una estrategia de camuflaje que le permite confundirse con la vegetación. A medida que crezca su apariencia cambiará gradualmente hasta adquirir la característica coloración en blanco y negro de los adultos.
Un periodo de adaptación antes de su presentación al público
Por el momento, tanto la madre como la cría permanecerán en las instalaciones interiores del parque donde atravesarán un periodo de cuarentena que garantizará su salud y correcto desarrollo. Este tiempo es crucial para monitorear de cerca el bienestar de ambos y asegurar que la cría se alimenta correctamente y se desarrolla con normalidad. Cuando las condiciones ambientales sean óptimas y el desarrollo de la cría avance favorablemente, empezará un proceso progresivo de adaptación a la zona exterior. En este periodo, el equipo de cuidadores observará cuidadosamente la respuesta de la cría al nuevo entorno para ajustar sus necesidades y facilitar su adaptación al hábitat exterior del recinto.
Un logro crucial para la conservación
El nacimiento de esta cría es un éxito sin precedentes en la conservación del tapir malayo. En los últimos diez años, se han registrado menos de 25 nacimientos en zoológicos de todo el mundo, lo que subraya la importancia de este evento.
Con este nacimiento BIOPARC Fuengirola reafirma su papel como referente en la protección de especies amenazadas. Su participación en programas internacionales y su trabajo diario garantizan el bienestar de los animales que alberga al tiempo que contribuye a la educación y concienciación sobre la necesidad de preservar la biodiversidad.
Cada nueva vida que llega al parque simboliza un paso más en la lucha contra la extinción y una oportunidad única para que el público conozca y valore la importancia de conservar el mundo natural.